Gramalote, una realidad

Regresamos a Gramalote

Comunicadores populares

Compartimos un fragmento del libro “Gramalote Reconstruido a Puño y Letra” 

¡Gramalote dulce Aguapanela!

En los tiempos de antes, cuando el antiguo pueblo estaba en pie, don Alirio Ortiz y sus trabajadores recogían con mucho esfuerzo las cañas para producir su panela. Después de una larga temporada de molienda bajaban al pueblo y en la plaza de mercado vendían su producción. Probablemente, como en esas épocas casi en todas las fincas había trapiches, se hacía mucha panela en el municipio.

Los precios eran muy bajos y las personas tenían preferencias de compra. Por lo mismo Don Alirio casi no vendía nada. Al acudir a algunos comerciantes, les intercambiaban su panela por distintos productos de la canasta familiar, cosa que sí, estaba bien, pero don Alirio necesitaba dinero para pagarle a sus trabajadores.

Por estas y otras situaciones, muchas personas acabaron con los trapiches y cañas en sus fincas en el municipio. Sin embargo, a pesar de las dificultades algunos conservaron sus negocios y lo fueron mejorando con el pasar de los años.

 Un ejemplo de esas personas que conservaron sus cultivos es el señor Don José Isidro Flórez (Mi abuelo), con quien tuve la oportunidad de hablar y hacerle algunas preguntas. Me cuenta que tiene este negocio desde hace bastante tiempo ya, y que con el paso de los años la ha ido mejorando y modernizando e instalando nuevos trapiches, motores y máquinas que han dado un un mejor rendimiento y calidad en la producción de la panela, pero lo más importante es que la realiza con mucho amor. Gracias a su esfuerzo y dedicación, y al lado de mi familia, cada que realiza la molienda vende toda su producción y ¡A muy buen precio!”

Mayan Alejandra Flórez Flórez – 13 años